¡Hola cariños!¡Si,si! ¡El nene ya no tiene tantos cólicos y he podido dormir algo más! ¿No es genial? *Carita de felicidad y sonrisita tonta* Bueno, como bien dice el título, hoy va de retos. Este reto nos lo propone El libro del escritor. Un blog que me encanta y en el cual ya participé el año pasado. El año pasado hice un sprint con los días, pero este, seguramente lo tomaré con más calma. ^_^
Pásate si quieres conocer a nuevos autores o leer otros retos. Es realmente interesante.
Hoy voy a hacer un relato corto, ya que estoy cansadita, pero espero que os guste.
1. Escribe un relato que comience en un día de Año Nuevo.
FIN DE AÑO
- Mi cabeza...- Abrió los ojos y se puso la mano en la frente. - ¿Qué demonios hicimos anoche?
-Creo que eso es obvio. No grites, por favor... - Le puso la mano en la boca.- Tu voz es demasiado estridente.
- Lo que me faltaba. ¿No te dije que no te acercases a mi si me emborrachaba? No te aguanto, en serio. Te aprovechaste de mi. Vaya comienzo de año. Siempre haces lo mismo. ¿Qué pretendes? ¿Eh? ¿Volverme loca?
Se levantó de la cama indignada, pero sin poder dejar de contemplar el cuerpo de aquel hombre. La tenía loca. Damon era demasiado... Demasiado todo. No había forma de evitarle, pero ella tampoco lo intentaba. Las palabras se las llevaba el viento. Intentaba culparle de todo, porque siempre caía en sus redes. Su mirada, sus labios, su sonrisa, todo la incitaba a cometer pecados. Y ella debía casarse. Aun no sabía con quien, pero lo iba a hacer. Era su deber como hija de uno de los empresarios más ricos. Damon también lo era, pero era el demonio hecho hombre. La usaba y luego la dejaba y se presentaba con otras mujeres en las fiestas de la alta sociedad. Sin embargo, siempre volvía a ella. Y ella siempre lo aceptaba.
- Yo no te vuelvo loca. Es que ya estás loca por mi. ¿Porqué no lo admites de una vez? - Apoyó su cabeza en la mano y la miró divertido.
- Ni en tus mejores sueños. Te recuerdo que estoy prometida.
- Lo sé, pero creo que aun no has satisfecho a tu prometido del todo. Vuelve a la cama. No quiero tener que decirle a tu padre que anoche no cumpliste con tu deber. ¿O tengo que decirle que eres pésima en la cama?
Se quedó paralizada. ¿Era una broma?
¿Continuará?
Espero que os haya gustado. ^_^ Yo me voy a dormir, que ya no puedo con mi alma. ¡Tengo que aprovechar que el cachorrito está dormido!
MUAKS

