Yo viendo progresos y cambios en mi vida. y uno de ellos, como ya dije, es el cuerpo. Estos últimos meses, todo ha dado un giro radical. Sabéis que hace dos años, hice una dieta muy estricta y me quedé bastante delgada y en un peso saludable. Y ahora con el embarazo y el haber dejado de trabajar, cogí bastante.
Durante el embarazo, gané más de 16 kilos. Más lo que había cogido cuando dejé el trabajo. Vamos, una burrada. Empecé el embarazo con bastantes kilos de más, pero justo cuando estaba de ocho meses, ya sabéis lo que pasó. Estaba muy, pero que muy hinchada. Como podéis ver en la foto. Todos me decían que ese peso iba a costarme mucho bajarlo, porque nadie imaginaba que era lo que me pasaba. Ni siquiera los médicos. Aun así, el peso era una barbaridad. Llegué a los 95-96 kg. En la foto podéis apreciar la hinchazón de la cara, los brazos, las piernas. Era una barbaridad.
Esa foto la hice el día 30 de diciembre de 2016. En ese momento, me encontraba bien. Pero ya sabéis que pasó después. Y ahora me está tocando cuidarme.
Obviamente, con una cesárea, no puedo hacer ejercicio todavía, ya que no hace apenas nada que me la hicieron.
Y debido a las pastillas que estoy tomando, se me ha quitado mucho el apetito.

Justo después de la cesárea, se me acumuló todo el líquido en las caderas. Se me deformó muchísimo el cuerpo. Los médicos sabían que no era normal, porque tanta retención y la tensión tan alta, predecía lo que iba a pasar. Yo me veía muy deforme y pensaba que el cuerpo se me iba a quedar en una forma de guitarra deforme. Por suerte, durante mi estancia en el hospital y debido a mis pocas ganas de comer, el líquido empezó a eliminarse. Me hacían beber mucha agua y aparte llevaba sueros constantemente. Cuando pensé que no iba a salir de ahí, ya no me importó mucho mi aspecto físico. Pero al recuperarme y darme el alta, vi que mi cuerpo había cambiado una barbaridad. La barriga estaba desapareciendo.
El jueves, al llegar a casa, quise plasmar en una foto el cambio. Me dolía bastante la cicatriz y me veía un colgajo muy feo, pero la barriga había bajado. Aun tenía bastante líquido retenido, pero la verdad, se me veía bastante bien para haber parido hacía solo 15 días. ¿No?
Y hoy, he vuelto a ver el progreso. Me estoy intentando cuidar y moverme mucho, ya que no quiero ser de las que se quedan en el sofá y el culo se les pone tamaño cojín. Que no quiero quedarme como un bicho palo, pero realmente me asusté cuando me vi tan hinchada en el hospital. Jamás me había visto tan grande. Y nunca había tenido semejante barriga.Como os decía, hoy me he hecho una foto nueva y me he pesado. Lo típico. A todos nos gusta ver el progreso de las cosas. Sobretodo a mi, ya que nunca había tenido colgajito en la barriga.
¿Qué os parece? De 96 kilos, he pasado a 79 kg. La barriga ha bajado casi entera. La cicatriz está sanando muy bien y va a quedar muy escondidita, ya que los médicos hicieron un trabajo genial. No puedo quejarme. Y el peso lo estoy perdiendo de forma gradual y para nada drástico. Me han quedado las estrías que ya tenía de antes y no más.
Es decir, que mi cuerpo, se está portando bastante bien conmigo. Y creo que yo me estoy cuidando bastante. No quiere decir que vaya a ponerme a hacer una dieta estricta. Básicamente, porque el niño me chupa bastante energía y con las pastillas estoy medio grogui todo el día, pero intento moverme mucho. De momento, veo progresos. Veremos como va siguiendo la cosa. Por ahora, mi cachorrito ya me hace quemar muchas calorías y con lo poco que como, creo que no tardaré en recuperar un peso decente. Necesitaré un poco de ayuda con la alimentación, pero creo que lo conseguiré. 💪 ¿Cómo lo veis? 😛
¡Hasta mañana!




