jueves, 20 de octubre de 2016

Enferma de amor CAP.1

¡Buenos y lluviosos días!

¡Al fin el otoño parece haberse instalado en las islas! ¿Se quedará mucho tiempo? ¡Espero que si! La verdad es que estar con lluvia me relaja mucho.

Bueno, aquí vamos con el primer capi de una historia que espero que os guste.




ENFERMA DE AMOR.



Capítulo 1



Paseé por las Ramblas sin saber muy bien el rumbo. Me gustaba pasear y ver las luces de las farolas brillar en la noche. Pocas veces salía de día, me gustaba más bien mi soledad. Estar en casa leyendo o escuchando música. O simplemente salir a la terraza, tirarme en la hamaca y mirarlas estrellas mientras pensaba en un mundo mejor. Seguí el camino y llegué al final, tenía dos opciones: llegar a la clínica Rotger o ir hacia los Olmos. Las calles estaban vacías, eran las diez de la noche de un frío domingo.Dudaba de hacia donde ir, hasta que algo me hizo decidirme. Vi a un hombre de unos treinta y pocos años, tambaleándose por la calle. Parecía que intentaba llegar a la clínica, me miró fijamente con gesto de dolor y corrí a ayudarle.

-¿Se encuentra bien?-Dije ayudándolo para que no se cayese al suelo. No contestó.

Me miró confuso y vi que tenia una mano en su abdomen y al mirarlo se apartó la mano con gesto de dolor y pude ver toda la sangre. Hice que se apoyase en mi hombro y lo ayudé a caminar. No pude decir nada, simplemente ayudarlo. Llegamos a la puerta de la clínica y pude ver que estaba pálido, había perdido mucha sangre. En la puerta, un médico nos vio y salió corriendo hacia él.

-¡Izan! ¿Qué te ha pasado?-El médico me miró confuso, me apartó a un lado y lo cogió para llevarlo dentro. Pude oír un susurro de aquel hombre...>>No te vayas...<<. Y el médico me miró pidiéndome que me sentase.

Estaba nerviosa y el pánico que sentí quería hacerme salir corriendo. Sin embargo, no sé como, exteriormente, conseguí mantener la calma. Tenia un remolino de emociones en el estómago. Esos ojos verdes, casi llorosos por el dolor, me habían mirado de una forma un tanto extraña y me había pedido que me quedase... A los pocos minutos, el mismo médico que había salido a cogerlo, se acercó a mi.

-Hola ,soy el Doctor Ryan Paul. ¿Usted es?-Dijo tendiéndome la mano.

-Alex, Alex Cornelli. -Dije devolviéndole la mano. -¿Qué le ha pasado?-Dije antes de dejarlo hablar.

-Le han atacado por detrás y le han clavado una navaja a traición. -Vio mi rostro horrorizado y asentí con la cabeza intentado no vomitar.- Me ha pedido que le diga si puede esperar hasta que le hagan la cura y pasar a verle. A no ser que tenga prisa...Siempre puede pasar mañana a verle.

-No se preocupe, esperaré.-No sabia porque, pero tenia que verlo otra vez.

-En cuanto terminemos de curarlo, la avisaré.

-Gracias. -Me senté en una silla. No sé si fueron diez minutos o una hora ,pero el tiempo me pasaba muy lento. Recibí un mensaje de mi madre diciéndome que se quedaba en casa de su novio a dormir. Ella no sabia que yo no estaba en casa.

Cuando vi aparecer al médico, me levanté como un rayo.

-Señorita Cornelli, ¿me acompaña?

Asentí con la cabeza y le seguí. Entré a una sala totalmente blanca con una cama y una cortina verde que separaba al otro paciente. Al entrar, vi esos ojos verdes ,la cara había recuperado un poco el color y no estaba tan pálido.

-Hola.-Dijo con voz grave.

-Hola.-Respondí nerviosa.-¿Cómo se encuentra?

-Mucho mejor, gracias. Quería agradecerle que me ayudase a llegar, señorita...

-Cornelli, Alex Cornelli.-Dije respondiendo al instante.-No tiene nada que agradecerme.

-Me ha salvado la vida, había perdido mucha sangre y estaba a punto de perder el conocimiento.

-¡Oh...! Bueno, es normal que le ayudase, no podía dejarlo ahí.

-Y no sabe cuanto se lo agradezco. Me gustaría que al salir de aquí, en un par de días, aceptase venir conmigo a cenar. -Dijo. Su voz era fría y distante, pero había un brillo extraño en sus ojos.

-Yo...Sí, claro.-Dije apartando la mirada. Cuando lo miré de reojo, reconocí una sonrisa curvada que intentaba ocultar bajo su fachada. -Esto, en fin, me alegro de que este bien. Debería ir a casa a descansar. Vendré mañana para saber como está.¿Por quién debo preguntar?

-Por Izan Phillype.

-De acuerdo, buenas noches.-No esperé respuesta, ese hombre me ponía nerviosa, era muy frío.

Me volví a poner el Ipod y me dirigí a casa. Hacia unos meses que vivía en esa casa y aun no me acostumbraba. Antes vivía en un piso pequeño, de dos habitaciones y un baño minúsculo, pero mi madre había ahorrado y abierto su propia clínica dental.

Ahora que lo he mencionado ,sí, mi madre es dentista. Yo estaba estudiando medicina, quería tener a mis propios pacientes, mi despacho y todas esas cosas. Tal y como lo había tenido mi padre. Fue uno de los mejores médicos de la isla y muy reconocido fuera. Conoció a mi madre cuando él se rompió una muela y fue a la clínica donde ella trabajaba. Fue un flechazo.

Como iba contando, de vivir en un piso muy pequeño, habíamos pasado a comprar una casa cerca de la playa. Con dos plantas, un baño para cada una y un garaje con estancia para dos coches. Era perfecta. Me sentí bien al quitarme la bufanda y las botas de agua, ya que parecía el muñeco michelín. Me agarré el pelo con un coleteo y fui a quitarme las lentillas. Me senté en el sofá con una taza de té y repasé todo lo que me había sucedido esa noche, me parecía sub-realista.

Me acosté pensando en esos ojos verdes que me habían mirado con tanta profundidad, eran extraños, fríos...Estuve horas dando vueltas en la cama, cuando conseguí dormirme ya había visto el amanecer. Me desperté con el sonido de mi móvil. Miré la hora y lo agarré.

-¿Sí?-Dije somnolienta.

-¿Alex?-Reconocí la voz de mi amiga Taya.

-¿Qué quieres, Taya?-Dije.

-¿Dónde estás?¡Tenias que estar aquí hace una hora!-Dijo casi a gritos.

De pronto, lo recordé. Taya estaba a punto de casarse y esa tarde eran las pruebas de los vestidos.

-¡Mierda! ¡Llego en un rato!-Dije colgando y levantándome de golpe.

Me metí en la ducha, me vestí lo mas rápido que pude y salí corriendo de mi casa. Tenia poca gasolina en el coche, así que decidí coger la moto. Mientras iba por la carretera y estaba a punto de llegar, me paré en un paso de cebra para dejar pasar a una señora que iba con un bebé. Después ya no recuerdo, porque lo vi todo oscuro...

Abrí los ojos e intenté mover el brazo para taparme la cara, pero solo noté un dolor increíble. Empecé a adaptar mis ojos a la luz y en seguida supe donde estaba: en el hospital. Cuando conseguí incorporarme toqué el botón de la enfermera y en seguida unos ojos verdes asomaron por la puerta.

-Buenos días, dormilona.-Dijo sarcástico.

-¿Qué hago aquí?-Dije haciendo caso omiso.

-Tuviste un accidente, un coche golpeó tu moto por detrás y saliste volando por encima de la moto.-La cabeza me daba vueltas.-Tienes dos costillas rotas y el brazo. Por suerte, el casco hizo que no te golpeases la cabeza.

-Ah...-Solo conseguí decir eso.

-¿Solo vas a decir eso?- Parecía que me había leído el pensamiento.-¿No vas a ponerte a llorar? ¿ No vas a pedirme que llame a nadie?

Negué con la cabeza y su cara cambió, había pasado de tener una mirada fría, a una mirada sorprendida. No dijo nada mas y salió de la habitación.


Me quedé pensando, lo había visto con la bata,  eso decía porque aquel médico salió en su busca tan deprisa...

12 comentarios:

  1. ¡Oh! Al fin te has desbloqueado... ¡me encanta! Demasiados lugares conocidos... te presto la Rotger porque estoy de buen humor. Y definitivamente las Ramblas son un lugar idóneo para pensar y ponerse melancólico. Me encanta, me encanta.
    ¡Quiero más!

    ¡TQQ!

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    1. ¡Pues ahí tienes el capítulo de hoy! ¡Espero que te guste!

      TQ

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  2. Me alegro mucho que te hayas animado a publicar un escrito más grande, por entregas...¡qué bien!..a ver qué es lo próximo que les pasa a Alex e Izan.
    Un besazo!

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    1. ¡Espero que te guste la continuación! Un besazo!

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  3. ¡Oh, qué capítulo! Me paso a leer el siguiente.

    ¡Un abrazo!

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  4. Felicidades por el comienzo de la historia, está interesante. Izan ya me da intriga, ¿por qué lo habrán herido así? Y Alex no se lo pregunta, lo tomó con mucha valentía.
    Seguiré leyendo.
    ¡Besos!

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    1. ¡Muchas gracias por empezar a leerla! ¡Y espero que te guste! :)

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  5. (。◕ ‿ ◕。)/ Holaaa!!!
    Este primer capitulo ha logrado mantenerme enganchada, a pesar de ser tan tragico siento que es un primer encuentro algo interesante, además el final ya tengo ganas de leer el segundo capitulo asi que alla voy!!!!


    穛 S4Ku SEK4i®

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    1. ¡Me encanta que te guste! ^_^Me hace feliz que quieras seguir leyendo :)

      Un besoteeee

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  6. Que comienzo. La protagonista pasó de ayudar a alguien, a llegar a un hospital, a estar internada.
    Que enfermera molesta. ¿Que más pretende que diga una persona que acaba de despertar para encontrarse internada?

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